Aikido
EL AIKIDO
Aikido es el arte marcial japonés más contemporáneo. Fue creado por el gran maestro Ueshiba Morihei (O' Sensei).
De forma sencilla, Aikido significa:
- AI: unión, armonía.
- KI: energía universal.
- DO: camino.
Es decir: el camino para armonizarse con el universo. El Aikido se distingue del resto de las artes marciales por la ausencia de competición; no existe rivalidad. La auténtica “competición” es con uno mismo: despertar interés por nuestra propia evolución y por lo que nos rodea.
BENEFICIOS DE LA PRÁCTICA
Cuando queremos fortalecer el cuerpo solemos elegir una disciplina deportiva. Para fortalecer el espíritu acudimos a nuestra religión o a prácticas como la meditación. El Aikido une ambos conceptos: fortalece el cuerpo a través de una práctica intensa y, a través del Ki, muestra un camino de trabajo interior.
No hay edad para empezar. Quien comienza joven suele educar con más facilidad la parte física y técnica. Quien comienza más tarde puede encontrar especialmente atractiva la parte del desarrollo del Ki. En cualquier caso, cada persona halla un equilibrio entre ambas facetas según sus posibilidades.
Con una práctica adecuada, las mejoras físicas no tardan en llegar: más flexibilidad, mejor capacidad articular, hábitos más saludables para la columna, mayor vigor y una relación más tranquila con el entorno. La hostilidad hacia los demás va desapareciendo y aparece un modo más claro de estar presente.
LA ESENCIA DEL AIKIDO
O' Sensei creó el Aikido con un solo propósito: que las personas que lo practicasen fuesen capaces de comprender y “rentabilizar” esa fuente natural que existe en cada uno de nosotros.
Las técnicas en Aikido pueden ser letales si se emplean de manera inconsciente. Por esa razón la competición dentro del Aikido es inviable, salvo que se eliminase una parte esencial del arte (lo cual lo desvirtuaría). Por ello, quien convierta el Aikido en victoria-derrota está dando pasos atrás y poniendo en peligro a sus alumnos.
En Aikido no existe un ranking de “mejor o peor”. Nadie lo hace mejor que el prójimo: se tiene más o menos experiencia. Y cualquier alumno, avanzado o debutante, puede enseñarnos algo.
En mi caso, elegí formarme con Yoshimitsu Yamada Shihan. Con el tiempo confirmé esa elección: su enseñanza directa, su atención a los básicos y su manera de cuidar del dojo y de las personas dejaron una huella profunda. Tras su fallecimiento en 2023, su legado sigue presente en cada tatami.
Manuel García.
Maestro Nacional 6º Dan Aikikai.
